El camposanto valerano luce descuidado y solitario, ante la falta de un mantenimiento constante y donde los deudos no pueden ubicar las tumbas de sus muertos sin antes pasar largo tiempo, abriéndose paso entre la maleza que crece indiscriminadamente.

“Usted no se imagina como me costó subir esa cuesta y después conseguir la tumba de mi hijo, que se encuentra casi pegada a la cerca que divide el cementerio con el Cerro El Cementerio o el Cerro El Quemador como también le dicen, y lo peor es que en tiempo de lluvias esto se mina de culebras, vine porque es el aniversario de su fallecimiento, sino, no me arriesgo” comenta una madre valerana.

Con cuchillos y machetes se aprovisionan los visitantes para poder acceder a los lugares donde se encuentran sus muertos, además la cerca perimetral se encuentra sin pintura y algunas partes con el friso destruido, lo que le permite a los valeranos preguntarse en que se gastan los recursos que por Ley deben estar asignados al mantenimiento de este lugar donde reposan los difuntos de la ciudad.

 “Ellos están en la obligación de mantener limpio, seguro y en orden este camposanto. Para eso fueron electos. Deben cumplir con sus responsabilidades ya que las personas que acuden regularmente al cementerio así se lo exigen”, dijo un usuario al referirse a las autoridades de la municipalidad.

ECS/ Jorge Briceño

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