Las lluvias que han caído en el estado Trujillo en los últimos días, desnuda una realidad; un espejismo de propaganda y pintura. Es crudo, calificarlo de ésta manera, usando el símil del maquillaje, para referirnos a la grave situación que se vive, a lo largo y ancho del estado. Vías colapsadas, situaciones complejas de viviendas en alto riesgo en sectores populares, servicios públicos deficientes, una realidad que se aleja de lo que significa progreso,  para sus ciudadanos.

Los eventos climáticos, a pesar de no poderlos controlar, las consecuencias que los mismos producen; si se pueden minimizar y o poseer la capacidad de respuesta, para atender las dificultades que se presentan en el desbordamiento de afluentes de agua, remoción de rocas, lodo, reposición de postes de alumbrado y soporte de líneas de alta tensión, atención de familias en zonas de alto riesgo, por enumerar las múltiples situaciones que viven sus habitantes.

Hoy desde municipios como Boconó, Urdaneta, Monte Carmelo, La Ceiba, Bolívar, Felipe Márquez Cañizalez, Candelaria, Valera, Carvajal, Carache, se reciben reportes de vecinos, productores y ciudadanos en general,  y las distintas dificultades que viven; entre ellas, vías obstruidas, sin agua potable, parcialmente incomunicados, sin servicio eléctrico, postes caídos, viviendas en alto riesgo, puentes en peligro y otros que fueron arrastrados por corrientes de agua en otros, eventos climáticos. Es una realidad que no se puede ocultar. Hoy el ciudadano le solicita al Gobierno Regional y sus homólogos municipales, repuestas y soluciones estructurales a éstas dificultades.

La pintura, el ornato y el embellecimiento son necesarios, pero no son la solución a los problemas acumulados por muchos años y gestiones en materia de desinversion y políticas públicas, para hoy hacer pregón de  progreso. Los anuncios deben convertirse en hechos, que devuelvan la calidad de vida a los trujillanos y las condiciones para el trabajo y la producción.

Cuando refiero, al Trujillo maquillado y realizó éste símil, es por qué en el barrio, en la urbanización, en el mercado y el transporte público lo comparto con muchos trujillanos, que se sienten frustrados a observar como se deteriora las condiciones de vida. Un espejismo de propaganda y pintura, sin un proyecto de estado, que garantice mejoras estructurales en las problemas descritos en párrafos anteriores. Se lava el maquillaje en Trujillo.

Opinión: Félix Maldonado

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.