Lo que complica al castrismo venezolano es mantener el espejismo democrático cuando es más rechazado que nunca, las presidenciales se han convertido en un laberinto del que solo puede salir rompiendo las paredes en línea recta, quebrantando todas las reglas… una vez más.

Primero sin procedimiento, juicio ni sentencia, “inhabilita a María Corina Machado. Luego, sin si quiera dar alguna explicación, sencillamente no acepta la inscripción de Corina Yoris, hoy están en juego la candidatura de Edmundo González y la tarjeta MUD, hecho con acento en la gravedad pues ya ambos estaban aceptados por el CNE.

Con todo lo que está ocurriendo en torno a las presidenciales, y tras 25 años en el poder absoluto, con recursos inagotables, férreo control del Estado, sin enemigos en el país, el chavismo demuestra que quedó reducido a las instituciones psuvizadas y a los popularmente conocidos como alacranes, vaya manera de pasar a la historia. 

Suponemos, en la política oculta, la de las estrategias, acercamientos, acuerdos, entre otros, en esa dinámica a espalda de lo público, están en marcha conversaciones que implican a todos los involucrados criollos y foráneos, de lo contrario, se avizoran más tragedias al país, nuevas oleadas de sanciones que terminan perjudicando a los de a pie… por un puñado de políticos atornillados al poder, se sacrifican 30 millones de venezolanos.

Gracias a otro proceso electoral al margen de la ley y preceptos democráticos, vuelve a despertar el fantasma de las sanciones. Las elecciones de este tipo no solo son las causantes de sanciones, sino de la destrucción del país eternizando gobernantes y un modelo país rechazado por todos.

Estemos en total desacuerdo o 100% cónsonos con ella, nos guste o no, la odiemos o amemos, en este momento de nuestra historia María Corina Machado es el epicentro de la política criolla, la es la gran electora, la única capaz de incidir de forma definitiva en la intención de voto, allí los errores forzados del chavismo y cómplices para neutralizarla, un costo muy elevado para la nación.

Al momento de escribir estas líneas, aún estaba en ascuas la tarjeta de la MUD, no se había aceptado la renuncia de Rosales y tampoco la sustitución de Rosales por el candidato Edmundo González en los 3 partidos que apoyaban al gobernador del Zulia. Muy curioso que el CNE no haya formalizado la renuncia de Rosales y, todo indica, esté buscando la fórmula de mantener viva su postulación, muy “extraño”.

Asimismo, quieren cuestionar la «doble militancia» para impugnar la tarjeta de la MUD, pero el TSJ designa al militante y candidato Presidencial de Primero Venezuela, José Brito, presidente de Primero Justicia… imponiéndole así la pecaminosa doble militancia ¡Que contradicción!

En estas horas menguadas se juegan la vida 4 tarjetas, si estas finalmente son eliminadas o es sacado del juego (ilegalmente) Edmundo González Urrutia, queda despejado el camino a los denominados alacranes, a quienes se les brinda todo tipo de facilidad al inscribir partidos, candidatos, retirar candidaturas y sustituirlas, a fin de coronar a Maduro… ¡Un pasmoso descaro!

En este mar de incógnitas y jugadas bajo la manga, se acercó a Venezuela el fiscal de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, quien lleva el caso de investigaciones de violación de DDHH del régimen, una demostración que del lado de los buenos “tampoco son mochos”, nada está escrito con punto final. @leandrotango

Por: Leandro Rodríguez Linárez 

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