Es la institución creada para la formación de individuos en adquirir suficientes conocimientos, técnicos y mano de obra calificada, para desempeñarse en el campo laboral, así como también, para que el trabajador se mantenga actualizado con las últimas tecnologías y competencias, ser mas eficiente y productivo en sus puestos de trabajo. Fue en el año 1935 cuando el Ingeniero Luis Caballero Mejías, creó la Escuela de artes y oficios, en la ciudad de Caracas. Esto ocasionó, que en las principales ciudades del país, como Valencia, Maracaibo, Barquisimeto, San Cristóbal y otros estados, se fundaran nuevas instituciones llamadas artes y oficios. Se obtenía el título de artesano en carpintería, cerámica, zapatería, sastrería, tejidos de lana, tejidos de sombrero y talla de madera. 

En este país privilegiado, por inmensos recursos de petróleo, gas, carbón, hierro, agua, bauxita y otros minerales y metales preciosos en grandes cantidades, es indispensable un acertado plan de educación técnica profesional. Desde su creación en esta modalidad se han hecho muchas reformas, con el propósito de mejorar la calidad de educación profesional y garantizar el buen desempeño en el trabajo. 

Martínez (1999) señala que «La educación técnica es parte de un sistema, orientado al desarrollo y aprovechamiento del potencial humano «. Los jóvenes deben tener una preparación adecuada, para sustentarse económicamente, con un trabajo que los dignifique. 

La década de los años sesenta fue de éxito para los egresados de las E.T.I, había una nómina de excelentes profesionales, impartiendo conocimientos técnicos en diferentes áreas, además una excesiva dotación de material didáctico y de consumo para los talleres y laboratorios. La mayoría de los egresados nos fuimos a la industria del hierro, otro a la industria petrolera, a las industrias básicas, empresa automotriz, industria eléctrica nacional, pequeña y mediana industria o fundaba su propia empresa. 

La Escuela Técnica Industrial se caracterizó por ser muy exigente en el proceso educativo, por eso la buena formación, con cuatro años se obtenía el diploma de perito y con seis años el de técnico medio. Lo negativo en ese tiempo fue el exceso de manifestaciones estudiantiles, a pesar de los buenos servicios de comedor, transporte, becas, asistencia médica, poca exigencia de uniformes y útiles escolares, un buen cuaderno, lápiz, bolígrafo, tabla de gancho con hojas y una regla de cálculo Faber Castell era suficiente. Incluso en el dorso del carnet estudiantil una nota decía «Rogamos a las autoridades civiles y militares prestarles toda su colaboración a los alumnos de este centro oficial «.

En la Escuela Técnica Industrial de Trujillo que está en la avenida Laudelino Mejias, se dictaban las materias de dibujo técnico inglés, castellano, matemáticas, física, química, legislación laboral y seguridad industrial. En el ciclo básico se enseñaba a realizar trabajos de soldadura con cabillas y pletinas, se construían parrilla para asados , materos taburetes, mesitas, adornos y otros útiles para la casa, también se construían a mano, herramientas básicas como el martillo de cuña, llaves planas, plomadas, llaveros ensamblando una moneda fuerte en otro metal de cobre acero inoxidable o platino, con un fino acabado para dar brillo al llaveros, aquí se utilizaba la prensa de banco, lima, sierra, taladro, lija, utilizando siempre los implementos de seguridad industrial. 

Los estudiantes éramos trasladados mañana y tarde en dos autobuses a Valera, Pampan, Pampanito , Monay Tabor y Flor de Patria. Con mucha solidaridad de profesores y choferes de autos particulares en dar una cola en el momento oportuno, recuerdo al director Sergio Africano Parra, a los profesores Rafael Alvares, Manuel Torrez y al Dr. Rojas Pacheco.

La fachada es de la Escuela Técnica Industrial de San Cristóbal , ubicada en la avenida Libertador, un edificio muy bien construido, especialmente diseñado para la educación técnica industrial, aquí llegaban estudiantes de todo el país con mucho interés de graduarse de técnicos medios. 

Esta institución tiene amplios pasillos y salones de clase para mas de cuarenta alumnos, con doble pizarrón y una Tarima de madera para uso exclusivo del profesor, buen comedor, biblioteca, buenos sanitarios, dos amplias canchas para el deporte, tanque de agua de 60 000 litros, una planta eléctrica diesel de seis cilindros en línea de corriente trifasica con sala de control y distribución de circuitos eléctricos para todos los talleres y el edificio en general, también un apartamento amoblado para uso del director. 

A la especialidad de mecánica se le hizo una inmensa dotación, tornos, fresas, cepillos, taladros, limadoradoras, soldadores, compresores, prensas hidráulicas y manuales, un elevador hidroneumatico para autos, un modelo didáctico de un pequeño vehículo en corte, loker para uso de estudiantes y un depósito para material de reserva y consumo para los talleres . Amplios laboratorios de mecánica para realizar ensayos de torsión, impacto, compresión y dureza en los metales, un banco de prueba, reparación y mantenimiento de inyección diesel. Sistema de bombas de agua con tanque subterráneo de uno a 3 HP para prácticas de fluidos, una Caldera para generación de vapor, una turbina de vapor con todos sus accesorios y un dinamometro para medir su potencia. También estuvieron bien asistidas las especialidades de electricidad, electrónica, construcción civil, y quimica. 

Posiblemente todas estas máquinas, equipos y materiales en general ya dieron su vida útil y además están obsoletos, por lo que es necesario acondicionar espacios con modelos actualizados y adaptarlos a las exigencias de la tecnología, ya que en todos los sistemas se impuso la electrónica y métodos computarizados, sin embargo para la adquisición de destrezas y habilidades en el individuo cualquier equipo en desuso es útil. 

El Ministerio de educación seleccionó para esa época un distinguido grupo de profesionales de la educación especialmente en las materias de termodinámica, física, matemáticas, diseño de máquinas, mecánica aplicada y mecánica de los fludos, entre ellos estaban los ingenieros Teofilo Cárdenas y Tulio Rico Davila. En la dirección apartir del año 1970 estaban los profesores Hector Tovar Luna, Gerardo Gómez Zamudio, German Hurtado Reyes, José Antonio Torrez, y Octavio López y los Subdirectores Teresa Santander de Bolivar, Carmen Paz, Yolanda Daló de Maldonado y Ligia Soto, todos condujeron la buena marcha de la Institución. 

La última reforma fue de las Escuelas Técnicas Robinzonianas con el propósito de reactivarlas fortaleciendo el autofinanciamiento, la autogestion y la participación comunitaria, atravez de la educación y el trabajo, pero hasta la fecha no se conocen resultados y lo que se observa es poca presencia de los estudiantes en estas instituciones. 

La formación de jóvenes en una Escuela Técnica es muy importante, pues promueve el aprendizaje, conocimientos, habilidades, destrezas, valores, capacidades y competencias relacionadas en el campo de trabajo en una rama específica, asi como la creacion de nuevas fuentes de empleo, productos, bienes y servicios para mejorar la Industrialización del país y la calidad de vida de los colegas Etianos.

Por: Claudio Fernández

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