En los últimos tiempos, se ha suscitado una creciente preocupación entre los propietarios de negocios y comercios en el municipio San Rafael de Carvajal del estado Trujillo, debido a las acciones llevadas a cabo por la alcaldía y sus funcionarios municipales. En lugar de fomentar la inversión y apoyar el desarrollo comercial y empresarial, se han observado algunas prácticas irregulares, amenazas de multas excesivas y el cierre de establecimientos, que ya luchan por sobrevivir. 

Así lo denunció el concejal del municipio, Jesús Caldera, y Coordinadorde Gremios de partido Primero Justicia en la región, quien indicó que estas acciones perjudican no solo a los comerciantes, empresarios y emprendedores, sino también a la economía local en su conjunto. Es fundamental abordar este problema y buscar soluciones que promuevan un ambiente favorable para el crecimiento económico en la municipalidad carvajalense.

Declaró el también dirigente magisterial estadal que es importante reconocer que las alcaldías tienen la responsabilidad de recaudar los impuestos necesarios para el desarrollo de sus parroquias y municipios. Sin embargo, esto no debe convertirse en una herramienta para asfixiar a los empresarios y comercios. Es crucial que se realice una evaluación exhaustiva de las tasas de impuestos que se están imponiendo, asegurando que sean razonables y justas. Un exceso en estos pagos puede disuadir la inversión y llevar al cierre de negocios, lo cual va en contra de los objetivos de desarrollo económico.

Además Caldera indicó que las constantes prácticas de procedimientos irregulares y las amenazas de multas excesivas son contraproducentes. Los comerciantes carvajalenses necesitan un marco legal claro y predecible para operar sus negocios. Cuando se enfrentan a procedimientos irregulares y a la incertidumbre de sanciones injustificadas, se desincentiva la inversión y se bloquea el crecimiento económico local. Las alcaldías deben generar confianza y establecer mecanismos transparentes y justos para resolver cualquier problema o incumplimiento de normas.

Asimismo señaló el edil justiciero y de la Unidad, que el cierre de negocios y comercios en Carvajal deben ser la última opción. Es comprensible que la alcaldía deba garantizar el cumplimiento de las regulaciones y salvaguardar el bienestar de los ciudadanos. Sin embargo, en lugar de optar por sancionar y cerrar establecimientos, es necesario impulsar estrategias de apoyo y asesoramiento a los propietarios de negocios. La colaboración y el diálogo entre los empresarios y las autoridades municipales pueden conducir a soluciones más equitativas y favorables para ambas partes.

Para finalizar, Jesús Caldera ratificó que la alcaldía de Carvajal y sus funcionarios municipales deben ser conscientes de la importancia de estimular la inversión y promover el desarrollo empresarial en nuestra jurisdicción. Esto implica dejar de lado prácticas irregulares, amenazas de multas excesivas y cierres innecesarios de negocios. La recaudación de impuestos no debe ser un obstáculo para el crecimiento económico, sino un medio para fortalecer la infraestructura y los servicios locales. Es responsabilidad de todos trabajar juntos para que la alcaldía de Carvajal sea impulsora del crecimiento y el desarrollo, en lugar de crear obstáculos innecesarios para los negocios, apuntó.

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