En ocasión de la celebración del aniversario de sacerdocio del padre Hermágoras Rivero, los habitantes de  Chejendé se unieron para conmemorar como hace 50 años, este hijo de esa localidad trujillana fue ordenado sacerdote llevando una impecable vida dentro de la Iglesia Católica, convirtiéndose en ejemplo de amor y fe en Dios y en las convicciones que conlleva el ser sacerdote.

Con una eucaristía en acción de gracias conmemoraron este aniversario del primer sacerdote de esta población trujillana, con una extraordinaria asistencia de los fieles católicos que hacen vida en esa población.

Esta magna celebración se llevó a cabo en la Iglesia Nuestra Señora de La Candelaria el pasado 21 de agosto, y donde en medio de la homilía se pudo sentir como este hombre dedicado a la iglesia ha expresado siempre como “El sacerdote debe sentir la misma alegría de los apóstoles al ver a nuestro Señor al que tiene entre las manos”.

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