Muchos se preguntan si el chavismo será capaz de hacer de estas presidenciales otra farsa como las anteriores, la respuesta es un contundente si, pues entre sanciones que ellos mismos provocan y perder el poder, el peor escenario es perder el poder, dicho sea de paso, ya saben subsistir con sanciones, hasta les conviene por aquello de la arbitrariedad absoluta en el manejo de los recursos/bienes del Estado y sirve como excusa ante la peor gestión pública del Siglo XXI.

Con relación a las sanciones, suponemos que las de carácter personal serán las que tendrían mayor auge si el chavismo decide patear la mesa y consolidarse definitivamente como otro régimen castrista como los de Cuba y Nicaragua, porque el tema petrolero todavía les es útil internacionalmente, sin embargo, capitales mundiales están desarrollando bárbaramente el sector petrolero en Guyana y en mediano lapso podría abastecer el mercado estadounidense en las cuotas que ellos requieran. 

China y Rusia son una incertidumbre, poseen demasiados conflictos geopolíticos y su disposición de apoyo al régimen está muy condicionado, la peor corrupción conocida por la humanidad crea repelencia hasta en sus propias cavernas. Los recientes cambios en Irán por la muerte del tirano Raisi también son otra incertidumbre, un régimen cada vez más repudiado por sus connacionales, misma situación afronta la dictadura cubana. En todo caso, el chavismo intentaría alargar aún más su permanencia en el poder a todo costo.

Ese es el primer escenario, el chavismo en el poder decide afrontar los riesgos de atornillarse pese a la coyuntura internacional, algunos aspectos los beneficia otros no, sin embargo, si no siente la suficiente seguridad para dejar el poder hará todo lo que esté a su alcance para retenerlo, en lo particular, creemos este es el escenario más factible. No debe sorprender que a través de la violencia institucionalizada prontamente se anule, bajo cualquier acción leguleya, la candidatura de Edmundo González, el chavismo no tiene cómo ganarle limpiamente.

El otro escenario sería que, tras negociaciones en “la política oculta” el chavismo ceda dejar Miraflores, pero dudamos mucho se sometan a la humillación electoral, pues no creemos tengan esa aptitud democrática, al respecto, prevemos una ida discreta, entre gallos y medianoche, muchas vacas sagradas, es una opción muy pertinente porque evitaría más confrontación y destrucción inútil.

Este escenario dispondría de una elección presidencial distinta a la planteada, pues conllevaría a un gran pacto nacional donde la reinstitucionalización del CNE tendría el protagonismo. La conducción del Estado durante esta nueva coyuntura tendría que idearse.   

Sin embargo, pudiera surgir otro escenario que alargaría la existencia de uno de estos. En virtud de lo complejo de nuestra política, de las condiciones de sus protagonistas, es que las presidenciales sean pospuestas, so pretexto indeterminado, pues el chavismo no se sentiría del todo seguro en continuar reteniendo el poder en las circunstancias que prevalecen, ni tampoco abandonándolo… preferiría alargar los comicios hasta tener la certeza de cuál sería su mejor movimiento. @leandrotango

Por: Leandro Rodríguez Linárez           

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