Refinerías producen gasolina que alcanza para cubrir el 16 % del consumo nacional

Redacción por 
 el 
Sáb, 30 Ene | 2021
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La refinería Cardón, que había estado paralizada desde el pasado sábado debido a problemas con el oleoducto que se extiende hasta el Zulia, arrancó nuevamente sus operaciones este martes 26 de enero tras la reparación de la destiladora II, informó el secretario de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (Futpv), Iván Freites.

Sin embargo, Cardón solo logra producir unos 22 mil barriles por día (bpd) de combustible, de los 310 mil bpd que es capaz de procesar, lo que significa que opera a 7 % de su capacidad instalada. “Actualmente es la única refinería que produce gasolina en el país”, dijo Freites este miércoles 27 de enero, en entrevista con El Carabobeño.

El sindicalista detalló que además de la destiladora II que entró en servicio otra vez, el reformador de nafta también se encuentra operativo. Mientras que la planta de fraccionamiento de craqueo catalítico (FCC), esencial para aumentar la producción de combustible, presentó problemas con la bomba de alimentación, obligando a los trabajadores de Pdvsa a paralizarla.

Los 22 mil bpd de gasolina que se producen en Cardón son insuficientes y las largas colas de vehículos que persisten a las afueras de las estaciones de servicio para intentar surtir combustible son la prueba. Solo alcanzan para cubrir 16 % del consumo nacional total, que es de aproximadamente 140 mil bpd según estimaciones del vocero de la Futpv.

El año pasado la producción promedio de gasolina cerró en ocho mil bpd, en contraste con 2010, cuando se producía 350 mil bpd y el consumo era de 270 mil bpd. En 10 años la producción bajó en 98 %.

La refinería El Palito, en Carabobo, se encuentra completamente paralizada debido al profundo deterioro de sus plantas. A juicio del representante sindical, este centro de refinación “está inservible” y los reiterados derrames de hidrocarburos que se registraron el año pasado así lo evidencian.

“Cuando le metían crudo a la refinería, inmediatamente los equipos empezaban a fugar. Las bombas y compresores están inservibles”, aseguró. “Para recuperarla hay que hacer una inversión muy alta y si insisten en ponerla operativa en las condiciones en las que se encuentra, se convertirá en una bomba de tiempo”.

Amuay, que junto a Cardón conforma el Centro de Refinación Paraguaná (CRP) en Falcón, está parcialmente paralizada, sostuvo Freites. Por su parte, la refinería de Puerto La Cruz sí está en servicio, pero solo funciona una destiladora en la que se produce nafta pesada que debe ser enviada al CRP para producir gasolina.

Diésel

Durante los últimos meses se ha agudizado la escasez de gasoil, combustible necesario para la movilización vía terrestre de los bienes y servicios en el territorio nacional, ya que el 100 % de las unidades de carga pesada usan este tipo de combustible. Se trata de una situación que mantiene en alerta a productores, transportistas y comerciantes.

De acuerdo al sindicalista, actualmente se producen al menos 30 mil bpd de diésel, de los 120 mil bpd que se necesitan para cubrir la demanda nacional total.

Entre 2010 y 2020 la producción de gasoil cayó en un 96 %, pasando de 280 mil bpd a un promedio de 12 mil bpd el año pasado por las constantes paradas e interrupciones de las operaciones en las refinerías.

“El diésel que se produce en las tres refinerías, Amuay, Cardón y Puerto La Cruz, sale con alto contenido de azufre y hay que pasarlo por plantas hidrodesulfuradoras, las cuales están inservibles”, reveló. “No les queda otra opción (al gobierno) más que comprar diésel de afuera para bajar el contenido de azufre del que se produce en el país”.

Recuperación cuesta arriba

El desolador panorama de las refinerías y la industria petrolera de Venezuela en general tiene su origen en la falta de personal calificado, que según Freites, fue desplazado por militares sin conocimiento alguno sobre el sector petrolero. “Todo el personal huyó porque no tenemos salarios dignos ni ningún tipo de derechos o beneficios”.

Par el líder sindical, “es imposible bajo un sistema político como el que tiene Venezuela que recuperemos la producción y la industria petrolera nacional”. Fue enfático al explicar que se debe restituir el orden constitucional para generar confianza en inversionistas extranjeros, cuyo capital es la principal esperanza para una eventual recuperación.

En cuanto a la importación de combustible desde Irán, consideró que es una solución insostenible, tomando en cuenta que la nación islámica también tiene una industria petrolera cada vez más reducida. “Su producción de crudo han caído en más de un millón 800 mil barriles en los últimos dos años, eso tiene como consecuencia que su producción de combustible se vea limitada”. El Carabobeño

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