Asi lo creo…

Propósito totalitario

El totalitarismo es un régimen político que ejerce fuerte intervención en todos los órdenes de la vida nacional, concentrando el poder en manos de un grupo que no permite la seguridad de las naciones. Termina controlando el ejercicio y la acción de las organizaciones políticas, sociales y económicas. El propósito totalitario, tanto fascista como comunista, es vencer obstáculos para mantener la perversión, extraviar la realidad y proporcionar malos ejemplos.

Acaban con las buenas costumbres, la fe y perturban el orden o estado de las cosas. Este sistema desconoce y humilla a la persona como ser humano. Por eso la participación que propone el socialismo del siglo XXI, es una participación sin alma, porque la libertad se encuentra oprimida por el sectarismo y la exclusión. Por ejemplo, solo los que se anotan en los listados del partido del régimen, tienen derecho al beneficio para obtener los productos de las tales cajas CLAP, las cuales deben ser pagadas con anterioridad, y si no llegan, no reintegran el dinero.

Porque para la tal “revolución”, el individuo es una especie de cosa cerrada, de obediencia, vestido de rojo, un sobrante aislado de sus semejantes y de la comunidad. Los venezolanos  pendientes de sus cajitas, y de la convocatoria arriada a las marchas, a  las cuales pocos asisten, se sienten decepcionados. Por eso, cuando los voceros del régimen hablan de democracia participativa, da grima. Entienden, pero no aceptan que la democracia participativa es incompatible con el asfixiante centralismo, que caracteriza el esquema político comunista.

Por otro lado, el régimen despótico abandonó la negociación de Barbados, exactamente cuándo Guaidó hizo una propuesta formal de solución. Ante esta situación, el gobierno monta una falsa negociación con partidos insidiosos, con un ilusorio acuerdo, donde no plantean nuevas elecciones presidenciales. De allí la importancia de seguir adelante, de no quedarnos atascados en los gemidos que mueven a compasión y lastima, NO! Se trata de transmitir un mensaje de aliento a todos los venezolanos con vocación de cambio, a cada quien en su lugar de trabajo o sector donde vive.

Es decir, de su relación con sus entidades naturales, desde la familia hasta la comunidad nacional, pasando por la escuela, el liceo, el partido de su preferencia, la universidad, las iglesias, la empresa, el club social o deportivo o como se llame. Por cierto, muchos centros de estudio y trabajo están cerrados, pero la presencia y la participación en las relaciones de vecindad, amistad, compañerismo, generan lazos de respeto y afecto entre ellos, todo de profundo contenido social. De allí la importancia de la participación activa, el compromiso y la brillante oportunidad de hacer triunfar la libertad y la democracia; de asegurarle al país que nunca más retrocederemos a formas rudimentarias de totalitarismo.    

Mar, 17 Sep | 2019

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