Crónicas Inter Nos

La odisea de La Azulita (última parte)

¿Te gusta?

Transcurridos 156 años después, ocurrió algo parecido o similar, con la conocida Odisea de la Azulita, por el desafío, atrevimiento y riesgo de estos jóvenes de atravesar los paramos Merideños, con ocho autobuses repletos de estudiantes y conducidos por ellos, entre los que destacan Carmen Castillo, Elvis Santos, Eligio Gómez, Elías Tuma, Alí Briceño Tirado, Pablo Chacón, Jorge Leal, Edgardo Piña,  por este sector desconocido, en condiciones inclementes del clima, carreteras que eran paso de bestias, peñas, barrancos y abismos que ponían en filo y riesgo la vida de esta  ambiciosa tripulación que materializaba su triunfo y espera llegar a su comarca trujillana, porque tomaron este vía, camino o desfiladero, porque las fuerzas represivas del momento cerraron  el paso en el conocido sector de la Vuelta de Lola y en Ejido; imaginemos la tensión que se vivía en ese momento, cuando las noticias se dejaban escuchar por Radio Rumbos y Radio Continente, los padres, tíos ,hermano, familiares, novio, novias, en fin toda esa preocupación por sus seres queridos que se atrevían  a recorrer  la  última trocha  abismal del triunfo o de la muerte.

Huma orientador, guía y protector en esta lucha, conjuntamente con su grupo,  equipo, masa, compañeros jóvenes aguerridos, desprendido de todo y desafiantes del  status ,  entre  los que podemos mencionar  Juan Pérez Albarrán “El Mago”, Pedro José Vásquez “Pepe”, Leopoldo Rodríguez Bastidas “El Gato”, Henry  José  Montilla “Bólido”, Roberto  Minardi González “Macarrón”, Rigoberto Fajardo “EL Galápago”, Francisco Graterol “El gallito I”, Gregorio Graterol “El Gallito II”, Gustavo Avendaño “Trotsky”, Huma Rosario Tavera, las Trujillanas Ana Paredes Terán “Karenina”, Beatriz Montilla “Pecosa”,  las valerana Consuelo Rodríguez “Chelo”, Bertha Coromoto Maya Matheus “La Catira”,  las Carvajalenses Elizabeth Hernández Monsalve “Licha”, Dulce Rodríguez  “Iris”, también se recuerda al grupo de estudiantes que  estaban  estudiando  allí  y se incorporaron a esta lucha, la Trujillana Minerva Josefina Cristancho “Kolantay”, la Carachera Pánfila Moreno “Fila”, quien era la jefa de la residencia femenina, la Valenciana  Zoraida Acosta Carles “Caraqueña”, el  trujillano  Evelio Echenique “El Negro”, también  un puñado de hombres del otrora  glorioso Bandera Rojas,  la Comandante,  el Yaracuyano Williams Duran “El Catire” del Movimiento Punto Cero, el Carvajalense Elson Pastor Niño, el Sucrense  Morocho Estaba, el árabe Kalil “ El Loro”, el Oriental Omar “Negro Amapola”, el Culebrón, se mantuvieron firmes durante todo el tiempo que necesitaron para lograr sus sueños.  Sueño que atacaron,  señalaron, persiguieron, allanaron,  y quisieron destruir los impíos, los enemigos  del  desarrollo de Trujillo, los oscurantistas de la época, los que no creían en este puñado de hombres-mujeres  jóvenes a los que le debemos que seamos  miles  y más  los graduados, en la Empresa del Siglo.

No podemos olvidarlos  a ellos, representaron el adalid en esa hermosa e inquebrantable lucha, por ellos la Universidad se consolidó, gracias a ellos, Trujillo, cambió; muchas familias progresaron, sus padres vieron futuro para sus hijos, vino el cambio de status, muchos no lo entendieron y cambiaron, se volvieron soberbios, vanidosos, se creyeron más que el otro, por ser Universitario, triste conducta.

La lucha es impredecible, extraña, generosa; cuando hay triunfos, logros todos quieren el protagonismo; pero cuando cae en el infortunio de la derrota todos desaparecen y culpan al Líder, al Orientador.

Este es  el triunfo que hoy   percibimos,  vivimos  y  contamos,  debemos siempre tener presente a sus verdaderos protagonista, que unas veces están solos y otras lo acompaña lo más granado, selecto y elegido de la población.

Jue, 12 Sep | 2019

Añadir nuevo comentario

CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si eres un visitante humano o no y para evitar el envío automático de spam.