Paciente de COVID-19 recuperado en Mérida

“Entré pensando en la muerte pero Dios me dio una segunda oportunidad”

Redacción por 
Said Rivas
 el 
Sáb, 12 Sep | 2020
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Fotografías por 
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Tos, molestia para respirar, dolor en el pecho, fueron las señales que encendieron las alarmas en Wilmer Zambrano, de 49 años de edad, habitante de La Azulita, municipio Andrés Bello del estado Mérida, por lo que decidió acudir al Centro de Diagnóstico Integral (CDI) “Valentín Marquina” de esa población, para descartar contagio por la COVID-19.

El cuatro de julio fue diagnosticado positivo a través de la prueba PCR, resultado que lo sacudió. “No fue fácil aceptar todo eso, me pareció algo increíble”, dijo con lágrimas contenidas al destacar que se preocupó porque tiene problemas de ansiedad y es cardiópata. “Entré pensando en la muerte, pero Dios me dio una segunda oportunidad. Sentí que volví a nacer”.

Wilmer, primer paciente COVID-19 en La Azulita, fue aislado en este centro de salud donde permaneció sin tener contacto con su familia por 22 días; allí fue atendido de manera oportuna por médicos y enfermeras, quienes actuaron con celeridad, cumpliendo con las medidas de bioseguridad previstas para estos casos, aplicándole el tratamiento respectivo.

Un paciente agradecido

 “Los médicos estuvieron todo ese tiempo conmigo cuando estuve aislado allá, comencé a tener mejoría, gracias a Dios. La atención fue muy buena”, señala Wilmer al destacar que se preocupaba por ellos porque también corren riesgo de contagiarse.

Zambrano recuerda el terror que sintió cuando supo que su hijo mayor fue aislado por salir positivo, pero al saber que era atendido por quienes lo estaban tratando a él, se calmó. “Gracias a Dios él se recuperó también”.

El día esperado

Cuando los médicos le dijeron que podía regresar a su casa y continuar con el tratamiento allí, Wilmer no lo podía creer, su alegría era muy grande. “Me emocioné mucho. Aunque muchas personas no creen en esto, les digo a todos que sí, que esto es verdad, que tomen conciencia porque yo viví eso y es horrible”. Como paciente Covid-19 recuperado insiste en el cumplimiento de las medidas de bioseguridad.  

Experiencia desagradable

Xiobelis Albarrán, esposa Wilmer, destaca que fue una experiencia muy desagradable. “Uno piensa tantas cosas en la familia, las enfermedades, la muerte (…); cuando llegaron aquí a buscar a mi esposo nos sentimos demasiado preocupados por su estado de salud”. Agradecida con Dios y el equipo de salud que actuó a tiempo, pide a la gente mucha conciencia. “El uso del tapaboca es indispensable, esto no es un juego”.

 

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