Discurso de La Paz (*) II

Redacción por 
Alí Medina Machado
 el 
Dom, 16 Ene | 2022
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Rafael Ramón Castellanos en su obra Relación de un viaje por tierra de los cuicas, incluye parte del contenido de la Relación del Obispo Mariano Martí, y éste último en la composición de la Iglesia parroquial de Trujillo, habla de la Cofradía de Nra. Sra. De la Paz, de la que asienta que fue fundada el 28 de mayo de 1584, y que “tiene obligación de una fiesta  solemne el día veinte y quatro de Enero”, lo que reafirma la fecha inicial de la tradición entre 1568 y 1571. El Dr. José María Baptista, primer cronista de Boconó, en su obra Crónicas del Boconó de ayer, incluye una imagen de la virgen de la Paz, dentro de las nueve imágenes que hubo en la muy antigua capilla de Nuestra Señora de la Asunción. El cronista S. Joaquín Delgado, primer cronista oficial de la ciudad de Trujillo, resalta siempre y le da gran contenido histórico a la celebración, aunque la pondera en las últimas décadas del siglo XIX. Y en una seguidilla temporal podemos citar como sus tratantes a Mario Briceño Iragorry, Mario Briceño Perozo, Gilberto Quevedo Segnini, Monseñor Estanislao Carrillo, Ramón Urdaneta,  Monseñor Vicente Hernández Peña, Nelson Troconis Parilli, Alí Medina Machado, hasta llegar al profesor Pedro Frailán, quien acaba de presentar en libro en nuestra Iglesia Catedral el producto de una  profunda investigación histórico-religiosa sobre Nuestra Señora de la Paz.

LA VIRGEN DE LA PAZ ES LA PATRONA DE TODO EL ESTADO:

En una apretada síntesis quiero manifestar algunas de las razones por las cuales la Virgen de la Paz es la patrona de la ciudad de Trujillo, pero por demás, con más cualidades y razones es,  y debe ser por siempre, la patrona del Estado Trujillo. Es una de las imágenes cristianas más antiguas de esta comarca. Uno de los primeros signos icónicos de la espiritualidad que ha acompañado a los trujillanos en su totalidad, pues en principio este territorio fue uno solo: la gran nación cuica que encontraron los españoles. Y aquel hacendoso pueblo indígena regado por lo que hoy constituye el territorio del estado, fue ancestralmente pacífico. Fue un gran pueblo con vocación pacífica, por lo que la ciudad pacífica  es por antonomasia el estado pacífico. Dijo el Cardenal Quintero,  quien fue un gran historiador, que la hermosa advocación de la paz envolvía a todos los trujillanos. Y aquella ciudad primigenia que recorrió durante catorce años diversos sitios del territorio, ¿No era la misma acaso? ¿No es Trujillo  en la historia los nombres de Escuque, Motatán, Boconó, Pampán, que fueron haciendo ese tejido geográfico de los primeros tiempos? Por la advocación de la paz, los trujillanos aprendieron a vivir en igual conformidad unos con otros, no supieron lo que era un litigio, ni conocieron la discordia. 

Todos los trujillanos en general, necesitamos una suerte de patrocinio espiritual que nos defienda, nos proteja, nos ampare y nos favorezca. Y quién más apropiada y justa que la Virgen de la Paz, que es la paz, es decir, la salud interior. No en balde esta ciudad madre del estado se llama de Nuestra Señora, que es un título de amparo, de resguardo, de seguridad, de esperanza. Todo eso es para nosotros lo que significa la advocación de la Virgen de la Paz. Y por eso es patrona que significa defensora, protectora, ¿de los trujillanos de la ciudad de Trujillo? No, ¿Por qué? ¿Y los demás trujillanos que también tienen este mismo gentilicio, deben quedar desprotegidos de esta guardiana histórica? De ninguna manera, porque desde las profundidades del tiempo, quiérase o no, la Virgen de la Paz es la Patrona del Estado Trujillo. El Estado, es una sola Diócesis: la Diócesis del Estado Trujillo. Tiene un solo Obispo: el Obispo del Estado Trujillo. La Virgen de la Paz, sépase, es por derecho y poder, la Santa Tutelar de toda la Iglesia Trujillana. Es la santa elegida legalmente como protectora de todo el pueblo del estado, de este territorio de siete mil y tantos kilómetros cuadrados, que fue nación cuica, y luego provincia y luego estado; una sola historia en un solo y único territorio, un solo pueblo, una sola iglesia. ¿Y entonces? Si el estado tiene sus símbolos históricos, cívicos y naturales: el escudo, el himno, la bandera; así como su árbol, la flor y el ave. ¿Qué le puede impedir entonces que tenga su símbolo religioso?  Y este símbolo religioso no puede ser otro que Nuestra Señora de la Paz, por el concepto múltiple que encierra, más que todo por el simbolismo universal de la Paz, que es la máxima aspiración del género humano en la historia de la humanidad.

La Paz como concepto espiritual y moral está representada en los tres símbolos fundamentales del Estado. Esto incide también para que la Virgen de la Paz sea realmente tenida como Patrona del Estado. Veamos su representación en nuestros símbolos. En el Escudo: éste tiene en franja de la parte inferior la fecha del 25 de noviembre de 1820, primero de los tres días en que se celebraron los tratados de Armisticio y Regularización de la Guerra, es decir, la proclamación de la Paz. El segundo cuartel superior lado derecho, visto de frente al escudo, grabado sobre esmalte amarillo, contiene dos manos enlazadas, de manga azul y rojo, respectivamente,  significando la célebre entrevista  de Bolívar y Morillo en la histórica villa de Santa Ana. Allí no se buscó sino la Paz. En el Himno del Estado, en varios versos de la letra, aparece la metáfora de la Paz. Veamos: “Y Santana en la historia es amor”, hermoso verso final del coro del himno. En Santa Ana se buscó el amor (signo principal de la Paz), como un gran afecto. Amor porque allí hubo esperanza por la Paz, voluntad y consentimiento para su florecimiento. Y si la paz es gloria, pues ésta también está sobresaltada en el Coro del Himno cuando dice el verso: “De Trujillo es tan alta la gloria!”. Igualmente en su última estrofa destaca el valor del Derecho como fundamento esencial  de la paz, al señalar que: “El Derecho a tus plantas depone / sus divinos arreos…”, que lo podemos ubicar dentro de aquel evento magno de noviembre de 1820, en que se establecieron los tratados de regularización y del necesario y conveniente armisticio para los dos bandos en pugna, uno de ellos luchando por la libertad, es decir, por la pacificación. En los símbolos se aprende el mejor concepto de la libertad, es decir, de la Paz, porque ésta es la libertad. Y eso también lo vemos en la Bandera Oficial del Estado Trujillo, en que la paz aparece representada por el color blanco. La franja inferior de color blanco  simboliza la humanización de la terrible contienda mediante los tratados, como invitación perenne para buscar la paz y cultivar la amistad, fundada en la justicia y en el derecho. Posee también nuestra bandera regional una estrella blanca con la silueta de una paloma, símbolo de la independencia, la libertad y la paz. (Continúa)

(*)Discurso del profesor Alí Medina Machado pronunciado en el Consejo Legislativo del Estado Trujillo, con motivo de la declaratoria de Nuestra Señora de la Paz, Patrona de Trujillo como bien cultural de la República Bolivariana de Venezuela. 23 de enero de 2019

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