No debe haber ambiente triunfalista entre los demócratas del país, el castrismo venezolano no ha dado su brazo a torcer y muy seguramente continuará intentando sacar del camino a la tarjeta MUD, a Edmundo Gonzáles Urrutia, así como cualquier candidato que no siga sus líneas precisas, pero sin lugar a dudas, el chavismo ha recibido un muy duro golpe al verse obligado aceptar una opción respaldada por María Corina Machado, la gran electoral del momento.

El vicepresidente del Psuv, Cabello, ha sido muy claro que pedirá al CNE revisar exhaustivamente todas las candidaturas, confesando lo dicho arriba, sus esfuerzos por sacar al abanderado de Machado no han cesado. No es nada de extrañar, consideramos el mayor peso del momento lo tienen los aliados internacionales de bando y bando, de hecho, el presidente de Cuba se apersonó al país en virtud de lo que está ocurriendo. 

Los de la oposición, suponemos, no están de brazos cruzados, la llegada del fiscal de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, en momentos de definición de candidaturas por el CNE, no fue casual ni fortuita, fue una jugada estratégica que terminó de incidir en la aceptación de Edmundo González y la tarjeta MUD.

El régimen pensó que María Corina Machado no ganaría las primarias, las ganó y apoteósiamente. Creyó que al «inhabilitarla» su apoyo caería y continúa creciendo constantemente. También se hizo la idea que ella se vería obligada apoyar un alacrán y ha apoyado a las figuras correctas. También pensaron llamaría a la calle y no ha hecho más que advertir a los venezolanos que resguarden sus vidas. Tras todos estos escollos, el régimen se confió que Machado llamaría a la abstención y lo que ha hecho es llamar  al voto masivo, es decir… fuerza bruta vs inteligencia.

De cara a las presidenciales, sin las primarias Venezuela estaría en el pináculo del oscurantismo que la cubre hace más de dos décadas, con solo candidatos de los popularmente denominados “alacranes” y de las tradicionales cúpulas mercenarias del voto. La excepcional oportunidad de hoy se ha dado gracias a su resultado, al nuevo rumbo traído por el liderazgo refrendado de María Corina Machado.

Lo dicho, nada es fácil. La tarjeta MUD y Edmundo González Urrutia están en la mira de las instituciones psuvizadas, por si fuera poco, partidos que deberían respaldar al candidato apoyado por María Corina Machado le menean la cola al régimen, tanto que uno de ellos, Fuerza Vecinal, decidió a última hora apoyar a Ecarri. Los otros dos son UNT, del consentido del régimen Manuel Rosales y, por último, Movimiento Por Venezuela (MPV), una escisión de Patria para Todos y movimiento Progresista de Venezuela, ello enciende las alarmas.

Al mismo tiempo, las primarias permitieron decantar a la posición, permitieron desenmascarar 100% a los aliados del régimen quienes sin empacho alguno eludieron esa consulta refugiándose en los favores del castrismo venezolano. Por tal motivo, observamos indignados cómo los alacranes inscriben partidos y candidaturas sin ningún problema, las retiran y apoyan sin ningún inconveniente, mientras que a los candidatos y organizaciones que giran en torno a María Corina Machado todo es traba, incertidumbre y última hora, el CNE y TSJ complican todo.

De este modo, las primarias, la legitimación de María Corina Machado, brindó a la oposición venezolana lo que siempre había hecho falta: identidad opositora real, firmeza, objetivos y, más allá de esperanza, estrategias bien pensadas, con un equipo de primera línea, con apoyo enorme dentro de nuestras fronteras y fuera de ella. Gracias a las primarias tenemos una oportunidad dorada para rescatar al país. @leandrotango

Leandro Rodríguez Linárez 

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