Respetada ingeniero María Corina Machado, nos atrevemos escribirle públicamente estas líneas con la intención de brindarle una óptica diferente del papel que usted desempeña. Sabemos usted tiene muy claro su actual rol, pero resulta interesante se enterase cómo la percibimos los venezolanos de bien, los que queremos que Venezuela cambie drásticamente de rumbo, que supere el oscurantismo que ha cubierto la nación desde 1999 ¡Si, 1999! porque ni en el peor momento de la nación en la denominada “cuarta república” nunca estuvimos ni remotamente cerca de padecer todo lo que hemos padecido con el chavismo todo este tempo.

Usted es distinta al resto de la oposición, no ha tenido incondicionalidades con nadie, se ha enfrentado con quienes era correcto enfrentar, indistintamente de las aceras a las que pertenecían. Ha advertido con suficiente antelación los errores que penosamente más tarde se materializaron, por eso la frase “María Corina tenía razón” hacer tanto ruido entre quienes no quisieron escucharla.

Usted también es diferente porque el inmenso favoritismo del que hoy hace gala ha sido ganado a pulso, con esfuerzo, sudor y lágrimas, probablemente sea la única líder de nuestra historia que no proviene de pactos ni acuerdos macabros, allí su sólido posicionamiento y valor en todos los estudios opináticos, en la calle, entre quienes admiramos su carrera y valoramos la senda recorrida.

Ahora bien, quisiéramos resaltar algo que consideramos trascendental. Su importancia en esta Venezuela desdibujada, desnaturalizada, va mucho más allá de lo electoral, por eso mi persona y, nos atrevemos asegurar, quienes depositamos nuestro voto a favor suyo en las primarias, lo hicimos comprendiendo lo que hacíamos, en una ponderación holística de lo que simboliza su nombre: Usted hizo renacer la esperanza, venció a “los de siempre”, unificó a los venezolanos deseosos de cambio, hizo que la comunidad internacional mirara de forma distinta al país, hizo que por primera vez en mucho tiempo al régimen le temblaran las piernas, fijó un rumbo y mucho más… repetimos, más allá de lo meramente electoral.

Veamos: Maduro «ganó» en 2013 por tan solo 260 mil votos de ventaja a pesar del grotesco ventajismo al usar todos los recursos, instituciones y poder mediático del Estado. En 2018 lo hizo imponiendo «candidatos opositores» enanos y absurdos, tres de los 4 eran provenientes del chavismo y uno era inconstitucional. Ahora en 2024 quiere hacer lo propio, específicamente evitándola a usted como candidata, única con el posicionamiento e intención de voto inmune a las tretas electoreras de los enemigos de la democracia… castrismo y alacranes.

Así, su misión es inmensa, tiene en sus manos la conducción de nuestra segunda independencia, probablemente, tan difícil como la primera, pero esa conducción, como usted sabe, requiere mucha cabeza fría, estrategia y determinación, es un escenario de fuerza bruta contra inteligencia.

Tan es así que con el TSJ, CNE, con las FANB «profundamente chavistas» (como el mismo ministro de defensa platica), la AN, Defensoría y Fiscalía General de la República, los colectivos, los bonos del inefable sistema patria, los antipatrióticos alacranes, ni con el absolutismo mediático, ni con sus aliados China, Rusia y otros indecibles, etc…. Ni con todo eso y mucho más el chavismo ha podido contra usted, teniendo que recurrir a una flagrantemente ilegal y cobarde inhabilitación que los hizo deslucir ante propios y extraños ¡Imagínese lo que usted representa!

Finalmente, el motivo principal de esta misiva pública es convalidar ese sentimiento nacional que usted lidera, sepa que con usted a la cabeza de una elección o de otra figura estratégicamente seleccionada, si es el caso, el país sabe que el milagro electoral sería alcanzado por usted.

Sabemos que todo lo que políticamente ocurre en el país desde las primarias es por usted, como epicentro legítimo de la política nacional. También es pertinente traer a colación que la política muchas veces nos obliga a ubicarnos en el lugar que corresponde así no nos agrade, pero la responsabilidad y el mérito que recae en sus hombros, la de todo un país, lleva y llevará impreso su nombre.

Los venezolanos estamos claros en cuanto a lo que nos enfrentamos, un leviatán que durante 25 años ha forzado a los enlodados caminos anegados de ilegalidades, secundado por personeros inefables que el país ya sabe identificar. Sea cual sea su decisión, al frente o como estratega “invisible” , la nación está consciente que hoy depende de usted y la historia así lo reconocerá. La certeza de quienes la acompañamos radica en su posición actual, repetimos, ganada a pulso, limpiamente, contra los enemigos más poderosos de bando y bando ¡Eso ofrece confianza y hace que los esfuerzos venideros valgan la pena! 

Nadie más que usted pudiera transmitir a otra figura estratégicamente escogida el posicionamiento e intención de voto necesarios para que todas las tretas electoreras queden desarticuladas, el régimen lo sabe y muy seguramente estará, con sus aliados endógenos y exógenos, tratando de encontrar la manera que eso tampoco ocurra. Nos despedimos confiados en que Venezuela, luego de tantos engaños, traiciones y, sobre todo, sufrimientos, ha encontrado la conducción correcta, una mezcla de gallardía, inteligencia y legitimidad refrendada.  @leandrotango   

Por: Leandro Rodríguez Linárez

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